Cuando George encontró a Joseph (I). El viaje del héroe en Star Wars


Érase una vez un cineasta llamado George Lucas que revolucionó el arte y la industria cinematográficas creando una de las obras más populares de la cultura del siglo XX. Llamó a su invento Star Wars, y contra todo pronóstico fue un gran éxito comercial, artístico y cultural que traspasó los límites de la pantalla y del tiempo. Lucas arriesgó y ganó. Y casi muere en el intento. De hecho fue esta obra la que lo mató como cineasta. Y lo hizo resucitar convertido en alguien mucho más poderoso.

Décadas después, cuando la tecnología dio un paso de gigante, quiso repetir el éxito escribiendo y dirigiendo una nueva trilogía. Y lo hizo. Vaya si lo hizo. Y la crítica y el público quisieron cortarlo en lonchas finas para alimentar a los Banthas. ¿Por qué? Si era el mismo tipo trabajando en el mismo universo. ¿Qué podía salir mal? Habría mucho que analizar, pero quizás el error más notable fue que quiso innovar demasiado y ofrecer cosas no vistas anteriormente a un público que, tan habituado a un tono, unos personajes y una cosmogonía que era casi como de la familia, quería más de lo mismo.

Más tarde George Lucas vendió su empresa a la Disney junto con todas sus franquicias, incluida esta. Y cuando se empezó a preparar una tercera trilogía, se desentendió de ella y le pasó el relevo a la productora Kathleen Kennedy y el director JJ Abrams. "Así os las apañéis", les dijo.

No queriendo repetir el batacazo (artístico, que no comercial)  de la segunda trilogía, productora y director fueron a lo seguro y tomaron como modelo directo la película original, esa que se estrenó en el año 1977 bajo el título de Star Wars (La guerra de las galaxias de-toda-la-vida en España) y rebautizada posteriormente para encajarla dentro del gigantesco tinglado que se estaba formando como Star Wars Episodio IV Una nueva esperanza.

El primer vástago de esta nueva etapa se tituló Star Wars Episodio VII El despertar de la Fuerza y su estreno mundial tuvo lugar en diciembre de 2015Ávidos de nuevas entregas pero con la mosca tras la oreja, los fans recibimos la película con sentimientos encontrados.

Así, hubo quienes se reconciliaron con la saga debido a que sus responsables, huyendo de riesgos innecesarios y escuchando más las demandas del público que su propia voluntad artística, recurrieron a elementos argumentales sacados directamente de la trilogía clásica, juntando a los nuevos personajes con los de siempre y ofreciendo un esquema narrativo prácticamente idéntico al de aquella. 

"¿No queríais más de lo mismo?", pensó JJ en su mansión de la soleada California. "Pues tomad y reventad".

Y, efectivamente, algunos reventaron y consideraron que la película era una absoluta tomadura de pelo que no innovaba ni ofrecía nada que no se hubiera visto antes.

Ambas facciones tenían razón.

Analizada de la manera más objetiva posible, creo que Star Wars Episodio VII El despertar de la Fuerza funciona con una precisión y una alegría pocas veces vistas en el cine de aventuras actual. Es espectacular, ágil, divertida e incluso emocionante. Y esto se debe no tanto a que el argumento sea casi un calco de Una nueva esperanza (lo cual es, como decimos, un error y un acierto al mismo tiempo) como a que rescate con fidelidad religiosa el proceso de creación argumental que empleó Lucas en aquella. 

Y ahora es cuando este artículo se pone interesante, ya que toca hablar de que dicho esquema narrativo se basa en las teorías formuladas por el antropólogo y estudioso de los mitos Joseph Campbell en los años 40 del siglo pasado. Apasionante, ¿verdad?



Joseph Campbell y El Viaje del Héroe

No te hagas el tonto, que seguro que conoces la historia. Durante mucho tiempo fue un secreto celosamente guardado en círculos especializados, pero a día de hoy es Vox Populi, tiene multitud de páginas en internet y se estudia en las escuelas. De hecho pocos de los nuevos escritores se apartan del legado de Campbell a la ahora de construir sus obras, sean o no conscientes de ello. Se anunció hace tiempo que el Campbellismo iba a llegar... y llegó.

¿Y en qué consiste tan revolucionaria teoría?, os preguntaréis para no dejarme mal. Pues bien, este profesor, a través de sus experiencias con los indios de Norteamérica, su educación cristiana y sus viajes por el mundo, descubrió que existía una serie de patrones comunes a todas las historias, leyendas y religiones, desde los primeros poemas sumerios hasta las películas que podía ver en el cine. A este esquema narrativo que trató ampliamente en su libro El héroe de las mil caras, lo llamó el monomito o el Viaje del Héroe, y parte de la base de que a lo largo del tiempo y el espacio sólo ha existido un único héroe que las singularidades locales o temporales han dotado de diferentes máscaras, llámese Gilgamesh, Odiseo, Moisés, Jesucristo, Arturo o Harry Potter. Incluso personajes reales como Michael Jackson o JFK siguen el rumbo del Viaje del Héroe (nota mental: hablar de esto en algún otro post).


El libro en cuestión, publicado por primera vez en 1949.


Pese a lo que pueda parecer, este modelo no es un recetario para escribir historias como churros (aunque alguno lo utilice como tal). En realidad se trata de un patrón que nuestro cerebro utiliza de manera intuitiva a la hora de contar o interpretar historias, y del que los cineastas, a partir de finales de los años 70, se apropiaron para concebir sus películas, muchas veces adscribiéndose a él de manera demasiado obvia y descarada (caso, por ejemplo, de Willow) o con un poco más de gracia (como en Regreso al futuro).

Algunos de estos cineastas fueron Steven Spielberg (Tiburón, 1975), George Miller (Mad Max, 1979)... y, por supuesto, George Lucas.

Así, tras numerosos intentos fallidos a la hora de elaborar un guión en condiciones para su space opera, Lucas dio con las teorías de Campbell y quedó tan fascinado que quiso conocer al propio autor, con quien entró en contacto hasta el punto de que el profesor llegó a decir que su mejor alumno había sido George Lucas. 

El resto es Historia.





Las etapas del viaje del héroe en Star Wars Episodio IV Una nueva esperanza.

Pues sí, la trilogía original de Star Wars está empapada en las enseñanzas de Joseph Campbell, tan fácilmente rastreables en esta y en otras historias. Creo que no es necesario recordar las diferentes etapas en que se divide el monomito ni cómo el guión de La guerra de las galaxias se adapta a ellas como un guante, pero lo vamos a hacer porque somos así de chulos, nos apetece y a lo mejor hay alguien que no las conoce o las quiere refrescar.

Nota para puristas: El viaje del héroe de Campbell tenía 17 etapas. Años después, el analista de guiones Christopher Vogler las condensó en 12, que son las que trataremos aquí por resumir.

Vamos con ellas.


1. El mundo ordinario. 
Un personaje habita en un entorno más bien anodino, con la cabeza puesta en una vida mejor o, al menos, más emocionante.

Esto es fácil de ver en la película. Luke Skywalker vive en el planeta Tatooine, trabajando en la granja de sus tíos, aunque a él lo que le gustaría es ser piloto y unirse a la rebelión contra el Imperio.

"Se ha quedado un buen día para para seguir rumiando mis frustraciones."



2. La llamada a la aventura. 
Algo rompe la monotonía del mundo ordinario incitando al personaje a entrar en acción.

Esta también es de libro. Luke Skywalker encuentra un robot que contiene el mensaje de auxilio de una princesa en apuros, lo que le saca momentáneamente de su rutina de granjero amargado.

Desde la guerra de Troya hasta hace poco ¿cuántas veces la llamada a la aventura tiene forma de mujer? 



3. El rechazo a la llamada y su posterior aceptación. Bien por miedo, inseguridad o cualquier otra causa, el personaje decide no atender la llamada a la aventura y permanecer en el aburrido y confortable mundo ordinario. Pero enseguida algo le obliga a cambiar de planes.

Aquí la cosa se empieza a poner malita. Luke Skywalker piensa que todo aquello de la princesa secuestrada le queda demasiado grande. Pero sus tíos aparecen muertos y su granja arrasada, lo cual lo lleva a atender la propuesta de...

Luke captando la indirecta.


4. El encuentro con el mentor.
Un personaje sabio y experimentado proporciona consejo o información al héroe. En los relatos míticos es frecuente que también le proporcione algún objeto mágico. O una espada.

¿Algún personaje sabio y experimentado en la sala? Pues sí.  El viejo Obi Wan Kenobi (a quien va dirigido el mensaje de la princesa) habla a Luke de su difunto padre y le entrega la espada con la que éste luchó en las Guerras Clon.

"Te voy a decir una cosa, Luke. Las Guerras Clon pierden mucho si las ves en una película. Son mucho mejor contadas".

5. El cruce del primer umbral. 
El personaje abandona el mundo ordinario y pone el pie en un lugar diferente, desconocido y peligroso.

Luke Skywalker, más huérfano imposible, decide acompañar a Obi Wan en su misión y aprender los caminos de la Fuerza, como hizo su padre. Abandona la granja y se dirigen al puerto espacial de Mos Eisley, que tiene marcha a todas horas, en busca de un transporte que lo saque de allí.



El mundo especial es igual de caluroso que el ordinario, pero no te dejan entrar con androides ni zapatillas de deporte.



6. Aliados, enemigos, pruebas.
Es esta una fase algo dispersa y dilatada, pero sin demasiado misterio. El personaje encuentra gente que le ayudará en su misión, otra que se la dificultará y tendrá que enfrentarse a más de un desafío para probar su valía.

Luke conoce a Han Solo y Chewbacca, es amenazado por un par de delincuentes muy feos (y el entorno hostil en el que estos viven) y se enfrenta por primera vez a los ataques del Imperio. También es el momento en que inicia su entrenamiento con la Fuerza, con más pena que gloria, todo sea dicho.

El grupo reunido para un tute o lo que surja.


7. La aproximación a la caverna más oscura.
Es el momento en que el grupo se acerca al lugar más peligroso, donde se halla el objeto de su búsqueda.

En Star Wars no es una caverna, sino una esfera gigante que dispara rayos. Y sobre esto no tenemos nada más que añadir. Si acaso, una foto robada de otra página.




8. La odisea/ El calvario.
Es el momento de mayor peligro, en el que el héroe está a punto de morir, y de alguna manera lo hace (simbólicamente) para resucitar convertido en una versión más poderosa de sí mismo.

Tras sacar a la princesa de su celda, Luke, Han y Chewbacca son atrapados en un compactador de basuras. En un momento determinado Luke desaparece bajo las aguas residuales y vuelve a aparecer con un valor, una determinación y un pestazo de los que antes carecía (muerte y resurrección). Más adelante, Obi Wan Kenobi también moriría para resucitar en forma de super mentor fantasmal. Tal como le dice a Darth Vader: "Si me matas me convertiré en algo más poderoso de lo que puedas imaginar". Como George Lucas. ¿Ves como todo encaja?

Luke hasta arriba de mierda.


9. La recompensa.
Los héroes obtienen el objeto de su búsqueda y se preparan para abandonar la caverna y regresar a su mundo.

Rescatada la princesa (sí, una mujer objeto... de la búsqueda), Luke, Han y Chewie logran subir al Halcón Milenario y huir de la Estrella de la Muerte.

Sé que esta foto no va aquí, pero un abrazo siempre queda bien.

10. Regreso a casa. 
La vuelta nunca es fácil. A menudo las fuerzas hostiles persiguen a los héroes para aniquilarlos e impedir que se lleven la recompensa.

En este caso las fuerzas hostiles son un puñado de cazas imperiales que persiguen y atacan al Halcón Milenario. Luke, por primera vez, se pone a los mandos de una nave de combate y vence.

¿Qué tal esta cara de concentración, George?

11. Nueva resurrección. 
A lo largo de su aventura, el héroe ha ido adquiriendo experiencia y conocimientos que ahora debe poner en práctica para terminar de convertirse en aquel que está destinado a ser.

Españoles: el granjero Luke Skywalker ha muerto. ¡Pero que no cunda el pánico!; ha dado paso al piloto de combate Luke Skywalker. En su última misión (el ataque a la Estrella de la Muerte) su dependencia de la tecnología pasará a un segundo plano mientras se impone su dominio de la Fuerza. Ha nacido un héroe. Y ha muerto una estrella.

Luke Skywalker a punto de pasar de geek a iluminado.


12. Retorno con el elixir. 
Convertido en un héroe por pleno derecho, el personaje regresa a su mundo ordinario para iniciar una vida más plena y contagiar su sabiduría a la comunidad.

Luke ha destruido la Estrella de la Muerte y se ha convertido en una leyenda viva (quién te lo iba a decir, rubiales). La amenaza que suponía el Imperio ha sido neutralizada... al menos hasta la siguiente entrega de la serie.

"Cheese!"*
*"Patata" en la versión española


Conclusión

El espectador más sagaz habrá observado que este esquema narrativo, sus fases y sus elementos (no siempre en el mismo orden) se repetirán en todos y cada uno de los episodios de la saga. Y no sólo eso. Cada trilogía constituye a su vez un viaje del héroe completo.

Así, en las primeras películas (episodios IV, V y VI) asistimos al viaje de Luke Skywalker para convertirse en un caballero Jedi, mientras que en la segunda trilogía (episodios I, II y III) vemos cómo Anakin Skywalker, padre del anterior, emprende un viaje que le lleva de niño esclavo a héroe y luego a villano. Dos viajes del héroe divididos en tres viajes cada uno. Echa la cuenta si no me crees.

Pero una de las características del Viaje del Héroe es que es cíclico, y por eso no pasa de moda. De hecho ahora mismo nos encontramos en el centro mismo de un nuevo viaje que es el que constituye la actual trilogía de Star Wars

Personalmente esto es lo que me fascina y me hace esperar  con ganas las nuevas entregas, más allá de su capacidad para sorprender (escasa o nula) o su calidad estética (que a estas alturas tampoco aporta gran cosa). Cuando uno cae en las redes del monomito, es difícil mirar la vida y la ficción de otro modo, de manera que lo que me atrapa de estas películas es el afán por reconocer cada etapa, cada elemento y cada pieza y ver cómo encajan en el esquema general.

Supongo que has notado que la excusa para publicar este post es que estos días se estrena Los últimos Jedi, el octavo episodio de la serie, que vendrá seguido del noveno en las navidades de 2019. Aún queda mucho para poder obtener una perspectiva completa del cuadro, por lo que, de momento, sólo podemos especular y analizar (eso sí) lo que ya conocemos de esta nueva trilogía.

Pero eso lo haremos en el siguiente post.

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